Más de 500 personas en un nuevo debate sobre intelectuales, kirchnerismo e izquierda en Rosario

| 5 agosto, 2011 | Comentarios (1)

El viernes 5 de agosto se realizó en la facultad de psicología de la UNR la charla debate “Intelectuales, kirchnerismo y la izquierda”, organizada en común por la “Lista Docentes en Lucha” de esa facultad, junto con el PTS, el FPDS y la COAD.

Fue un éxito rotundo, con la presencia de más de 500 personas desbordando el salón, y otros tantos siguiendo la transmisión en vivo por TVPTS. La docente Laura Sotelo presentó la charla como continuidad de la que se había realizado en la facultad de Sociales de la UBA organizada por el PTS, y mencionando al resto de los organizadores que se sumaron para la actividad en Rosario.

Los panelistas invitados fueron: Ariel Petruchelli (historiador independiente de la UNCo), Aldo Casas (FPDS), Marisa Germain (Carta Abierta), Carlos Del Frade (Proyecto Sur) y Christian Castillo (candidato a vicepresidente por el PTS en el Frente de Izquierda). Aquí las primeras fotos, un relato del encuentro y próximamente, todos los videos.

 

El panel, de izquierda a derecha: Petruccelli, Del Frade, Sotelo (presentadora), Castillo, Casas y Germain.

Ariel Petruchelli comenzó la charla planteando que había que tener en cuenta, para el debate, una larga tradición de prescindencia política de los intelectuales, en el marco de la cual los intelectuales kirchneristas se lanzaron a la arena política desde Carta Abierta.

Luego se refirió a la tradición del marxismo, como el intento de superar la escisión entre utopía y realismo político. Respecto al kircherismo, planteó que “si se ha convertido en una fuerza seductora, es en un escenario donde hay una ausencia de una opción anticapitalista que sea vista como posible”. El “problema de las izquierdas”, finalizó, “es volver a hacer creíble la idea del socialismo”, y planteó que había que “volver a pensar el modelo económico”, porque “el modelo económico en la URSS no funcionó”, volver a pensar el “modelo de democracia” y “volver a hacer pensable el socialismo”.

Luego tomó la palabra Marisa Germain, de Carta Abierta, quien planteó que “el problema central en la política es cómo se construye fuerza en la lucha”, “con qué fuerza puedo llevar adelante tal o cual acción”. Luego desarrolló la idea de que la discusión sobre si los intelectuales que se acercaron al kirchnerismo son o no “progresistas”, es una discusión que “sólo puede responderse en forma relacional. ¿En relación a qué cosa se es o no progresista?” Planteó que “en el kirchnerismo encuentra un intento de terminar de restituir cierta institucionalidad”, tomando como ejes tanto la política de DDHH del gobierno, como la nueva ley de medios, y su ubicación en las relaciones internacionales.

Aldo Casas (FPDS) comenzó su intervención refiriéndose a lo que llamó una fortaleza del kirchnerismo destacando que existió una intención de “reasumir un discurso de independencia frente a los poderes del Norte (…) Esa audacia, esa capacidad de construir política, esa capacidad de construir hegemonía… ¿Por qué y para qué? (…) Nosotros creemos que es para contener ese proceso de movilización, ese proceso de autoorganización del pueblo en la calle. (…) A ese objetivo sirve este proceso político electoral y en particular este mecanismo perverso de elecciones internas anticipadas, que es a lo que nos convocan para agosto. (…) Es proscriptivo porque es un mecanismo que deliberadamente apunta a dejar fuera de competencia, es decir fuera de la posibilidad de participar del debate hacia las elecciones en octubre, a las organizaciones y candidaturas de izquierda que se hayan podido presentar nacionalmente o regionalmente”.

Sobre las elecciones, agregó que “Llamamos a batallar contra la ley antidemocrática y proscriptiva, y concretamente a votar por las listas y candidatos que se presenten a la izquierda de este gobierno”. Sobre la izquierda planteó que “se reconstruirá como una fuerza capaz de proponer alternativas efectivas, si supera las tendencias a las formulaciones puramente ideologizantes, si es capaz de construir una nueva forma de hacer política, y un nuevo contenido en la política, desde abajo (…) aprendiendo (…) de las experiencias que están en curso en los puntos más calientes y más dinámicos y de lucha de clases continental, como es el proceso de la revolución bolivariana, como es el proceso de las luchas populares en Bolivia”.

Carlos Del Frade, de Proyecto Sur saludó el debate y comenzó planteando: “No se pelea contra el capitalismo desde lejos, si no desde cerca, no se pelea contra el imperialismo desde lejos, sino desde cerca, no se intenta hacer una revolución desde lejos, si no desde cerca. (…) Hoy tenemos en la Argentina y en la provincia unos ejemplos muy vívidos de esto, el corazón hoy de la Argentina, es un corazón que nos muestra la dependencia, somos un país dependiente. (…) Lo que nosotros decimos frente a esto, frente a este debate que hoy se formula acá es que tenemos que ser capaces de generar puntos de encuentro, y basta ya con las diferencias sectarias, la derecha se junta para pensar exactamente cómo nos divide y cómo siguen articulando sus políticas discursivas, en lo electoral es fundamental intentar por lo menos decir cosas distintas y en la vida cotidiana hay que pelear lo cercano. (…) Para estas elecciones queda claro que la nueva ley electoral es proscriptiva, lo denunciamos cuarenta y seis organizaciones cuando se presentó, solamente seis organizaciones aceptaron este tipo de ley proscriptiva”.

Luego de plantear una serie de denuncias sobre las ganancias que se llevan las grandes empresas en Santa Fe y en el país, para finalizar planteo que “me gustaría ver a los intelectuales decididamente vinculados a la tarea de informar cómo funciona el sistema en lo cercano, si no hacemos eso siempre va a sentir nuestro pueblo la lejanía de aquello de lo que hablamos. Cuanto más estudiemos lo cercano más cerca vamos a estar de la posibilidad de crear una conciencia de transformación y de cambio, y de volver a enamorarnos de palabras que nos robaron”.

Christian Castillo del PTS comenzó su intervención solidarizándose “de parte de mi organización el PTS y del Frente de Izquierda con el compañero Carlos Del Frade, el apoyo incondicional a que no sea su banca usurpada. Y no puedo dejar de ligar esa norma proscriptiva de la dictadura, con la que nos quieren poner ahora, la del 1,5 % en las elecciones primarias obligatorias, contra lo cual no apoyar sería no sólo no defender el derecho, en nuestro caso de la izquierda anticapitalista de poder agitar sus consignas en el terreno electoral, sino un cercenamiento de un derecho democrático de todo el pueblo trabajador”.

A continuación desarrolló el debate sobre el kirchnerismo: “Yo creo que el kirchnerismo es claramente un fenómeno en declive. Más allá de que gane las elecciones, que saque votos, es un fenómeno claramente en declive, que ya no seduce. Sería difícil que los intelectuales kirchneristas se sientan seducidos si viajan a la provincia de Jujuy. Yo vengo de estar ayer recorriendo Libertador General San Martín y San Salvador y verdaderamente… ¿qué es el kirchnerismo en esa provincia? Bueno, es todo lo que a uno le da repugnancia. Son políticos millonarios, grandes empresarios ligados a los terratenientes que tienen en su gobierno a los abogados de la familia Blaquier. (…) Acá se sostenía que había un gobierno que no reprimía, y tuvimos Mariano Ferreyra. Se sostenía que había un gobierno que no reprimía y tuvimos el asesinato de los Qom en Formosa, y dos días después Cristina en teleconferencia sonriendo con Gildo Insfrán, el gobernador kirchnerista, con el cual los compañeros de La Cámpora se habían sacado una foto diciendo que expresaba el proyecto nacional y popular. Decían que no reprimían y tuvimos el parque Indoamericano, donde la Metropolitana de Macri y la Federal de Aníbal Fernández y Cristina metió balas de plomo. (…) Este gobierno decía que no reprimía, y por si fuera poco, tuvimos la represión a los docentes de Santa Cruz, sostenida y defendida por el candidato kirchnerista en la Ciudad de Buenos Aires, Daniel Filmus. Y ahora hemos tenido esta balacera, este asesinato a mansalva, de los pobladores jujeños, de Libertador General San Martín, que es verdaderamente un escándalo. (…) ¿Cuál es el balance del kirchnerismo, después de estos 8 años? Que el petróleo sigue en manos de Repsol, igual que el gas, que los puertos están en manos de Cargill y todas las exportadoras, que el 40% de la clase obrera se encuentra en negro, y otro tanto se encuentra en condiciones de precarización, que de los jubilados el 80% cobra la mínima. Anunciaron como un gran éxito que se va a cobrar $1400, parece un chiste. ¿Por qué no viven ellos un mes con $1400? Yo creo que en un almuerzo gasta Cristina $1400. (…)

Entonces, ese es el balance del kirchnerismo. Dos tercios de las principales 500 empresas pertenecen al capital extranjero. La tierra no ha sido tocada. 4000 grandes propietarios en Argentina tienen la mitad de todas las tierras que se utilizan para ganadería y agricultura. Sigue rigiendo el decreto ley de la dictadura por el cual se rige el trabajo rural en nuestro país. ¿Y qué ha hecho el kirchnerismo? ¿Qué han hecho los sindicatos que controlan la burocracia sindical? ¿Qué lucha han dado contra la tercerización? (…) Porque es falso que no se puede hacer nada. No, compañeros. Si fuera por los teóricos del posibilismo, hoy los 3000 ferroviarios de la línea Roca seguirían tercerizados. No tenemos ni un cargo sindical los militantes de la izquierda clasista en el ferrocarril Roca, pero sí muchos militantes. Sin cargo sindical, organizamos la lucha y quebramos ese negociado, ese fraude laboral que es la tercerización. Con la lucha, la organización y la convicción. No teníamos cargos sindicales cuando se cerraban las fábricas y empezó la ocupación de fábricas. Tenemos 10 años de gestión de Zanon, defendida a sangre y fuego y con política de masas en la provincia de Neuquén. En el Subte, la burocracia de la UTA tenía todo, los delegados tenían la combatividad y el apoyo de sus compañeros, y se ha defendido y mantenido el sindicato independiente. En Kraft nos enfrentamos contra una de las principales multinacionales de la Argentina, defendida por el burócrata Rodolfo Daer con la venia para la represión dada por Moyano para que Scioli mande la policía a reprimir a los trabajadores, y evitamos que descabecen la comisión interna. Este año los trabajadores de Kraft han conquistado el aumento paritario más grande de toda la clase trabajadora argentina, 44 % de aumento salarial. Entonces, nosotros somos una izquierda anticapitalista, socialista, revolucionaria, minoritaria, pero que tiene el honor, el orgullo de participar en gran parte de todos los combates que protagoniza la clase trabajadora. (…) El capitalismo está en una crisis histórica. Y eso quizás, ayude a que se empiece a pensar en millones de personas la necesidad de una alternativa distinta a este sistema. Porque la recesión y la crisis capitalista va para largo, no es un fenómeno que va a durar un mes, dos meses, tres meses. Ya lleva 4 años y va para largos años más. Evitaron el default, por ejemplo, en Estados Unidos, pero diciendo ‘evitamos el default, vamos a una recesión para varios años’. Es decir van a ir a recortes de los presupuestos sociales, van a ir a mayor cantidad de desocupados, precarización laboral. Lo mismo hacen en Europa.  (…) Nosotros estamos sembrando ideas, estamos sembrando militancia, organización, tratando de organizar a los sectores combativos de la clase obrera con una perspectiva estratégica. Estamos convencidos que ningún camino revolucionario se hace sin la intervención de las masas, que millones quieran romper con sus cadenas de sujeción, y lanzarse a la sublevación, insubordinarse. Eso es indispensable. Ahora si cuando en esos momentos de sublevación no cuentan con miles de militantes que tienen claridad estratégica, esa fuerza puesta se evapora. Y eso es muy importante tenerlo en cuenta. Entonces, esa estrategia no puede ser otra que anticapitalista. (…) Lo último que quería señalar es un poco en tono polémico. Yo lo escucho a Carlos y me parece que cuando dice los puntos que señala, casi que están mejor en el Frente de Izquierda que en cualquier otra fuerza política, esa es la realidad. Porque, digo, parte su fuerza política a nivel nacional quería juntarse con Binner y no pudo. Quería juntarse con Juez, con Morandini, con Margarita Stolbizer, que recordemos votó la ley Banelco, la baja del 13%, tiene firmada una ley antiterrorista que es brutal. Entonces digo, es un problema de perspectiva. Yo creo que como nunca hay que señalar con claridad una perspectiva anticapitalista. Yo sé que muchos compañeros que comparten esta perspectiva no están agrupados en el Frente de Izquierda, y aspiramos a que puedan estarlo en el futuro. Pero insisto, hay que señalar con claridad cuando se tiene una perspectiva anticapitalista y cuando no. Y en ese sentido en las elecciones del 14 de agosto, los únicos que vamos a hablar con claridad de que este sistema no va más, y que tienen que gobernar los trabajadores, vamos a ser los compañeros del Frente de Izquierda”.

En la segunda ronda del debate te volvió sobre algunos elementos ya planteados previamente, pero se desarrolló una polémica específica donde Castillo debatió con una formulación planteada por Marisa Germain quien dijo que “He tomado nota de la intervención de Christian; el programa revolucionario ya está, si esa fuerza se pone en movimiento el programa ya está. (…) El programa no está, el programa es justamente lo que debemos construir y aun si Cristina explicitara completamente un programa con 128 puntos, ¿eso quiere decir que la política que viene es eso? Eso es una ridiculez, la política que viene es el resultado de lo que podamos disputar en los procesos de construcción, ni para Cristina vale ni para ninguno otro vale, el programa es un efecto de las condiciones de disputa que podamos generar y hasta ahora las condiciones de disputa que se están generando, como bien señalaba el compañero en la punta (Ariel Petruchelli, NdE), son las condiciones de disputa más bien con la derecha”.

Esta crítica a la formulación de un “programa” y una “estrategia” también fue formulada desde otro punto de vista en su segunda intervención por Aldo Casas, quien planteó: “El desafío es ser capaces de repensar el socialismo y la actualidad de la revolución en las condiciones de nuestros días, que no son las mismas que en el primer cuarto de siglo del siglo XX, y en nuestros días y en nuestra América. Porque se ha dicho que el socialismo y las perspectivas anticapitalistas han desaparecido de la realidad de la militancia. Yo digo que en nuestra América, en Venezuela, en los procesos de lucha de Bolivia, ha reaparecido la perspectiva anticapitalista y hay fuerzas que luchan por desarrollar el socialismo. Con dificultades, con errores, con tropiezos, porque no hay procesos que no sean así, pero procesos en los cuales los trabajadores, los sectores populares, advierten que en este rechazo del capitalismo y la transición socialista hay un sendero muy difícil, muy complicado, que hay que aprenderlo haciéndolo. El rol de la izquierda es ser parte de ese camino, que se aprende mientras se hace el camino”.

Carlos Del Frade se sumó a la polémica agregando: “Siendo minorías, le servimos al capitalismo, sin lugar a dudas. Entonces mi desesperación es como ser mayorías. Yo no encuentro en los compañeros del panel un adversario, jamás, son tipos que han luchado toda la vida. Yo no tengo ninguna diferencia, no tengo porque responder ninguno de los puntos de vista que plantearon lo compañeros, yo lo que sí deseo es cómo intentar llegar a ser mayorías, esa es mi desesperación. (…) Me da la sensación que tenemos que recuperar la dimensión de la modestia, de la humildad, la necesidad de ser mayorías, recuperar el afecto. Esto de hablar de amor, felicidad, de esperanza, sin esperanza no se puede construir nada serio. Ni en la vida privada da cada uno de nosotros, ni en la vida colectiva. Nuestra manera de aprender a hablar tiene que ser aprender a hablar como nuestro pueblo y en esta historia donde estamos, en la Argentina, tercer mundo, país dependiente, hay experiencias que al día de la fecha hay que reconocer. Reconocer al peronismo como lo que significó en la historia argentina es en verdad una necesidad esta altura de los acontecimientos”.

En su segunda intervención Castillo se metió de lleno en la polémica abierta: “En esta segunda intervención voy a discrepar con el balance final que plantean los compañeros; porque yo creo que sin programa no hay política. Un movimiento político, un partido, se organiza a través de un programa. Ese programa muestra los objetivos, es de alguna forma el pasaporte que uno presenta de por qué va a luchar. Si no hay programa, no hay política. Un programa nos orienta. Un programa se recrea; el programa no está hecho de una vez y para siempre, pero un programa expresa la síntesis de experiencias históricas. Si no tenemos un programa, una perspectiva, es decir, aquello por lo que decimos que luchamos, entonces somos una hoja que se mueve con el viento. Y entre los que luchamos en algunos puntos programáticos coincidimos en la lucha y en otros no. Por ejemplo, si yo digo que hay que expropiar a los terratenientes y ese es un punto de mi programa, jamás puedo marchar junto a la Sociedad Rural. Si yo tengo una claridad de que no hay patrones buenos y patrones malos, no voy a sostener a un movimiento que sostiene lo contrario, que sostiene que hay capitalistas amigos que son buenos y otros que son malos. Sencillo. Un programa delimita, orienta perspectivas estratégicas y señala un camino. Entonces sin programa yo creo que no hay posibilidad de organizar un movimiento político sustentable, sólido, que no vaya de acá para allá. Entonces el programa es clave. Lo que pasa es que estamos en un momento en donde la reacción conservadora y todo el pensamiento posmoderno diluyeron la idea de la política y los programas y planteó que las decisiones que se toman son decisiones aleatorias, dependen de cada momento. (…) Ariel cuando planteaba el tipo de sociedad, el tipo de modelo… Al tipo de modelo llegamos con un programa por el que luchamos por organizar un tipo de sociedad. Por ejemplo, si discutimos el tipo de organización social, yo sostengo una democracia de los consejos obreros, que para mí son la máxima experiencia de democracia directa que ha habido en la historia. Yo creo que una democracia de los consejos, donde en todos los lugares de trabajo y estudio se votan delegados que resuelven en un gran congreso nacional cómo se organiza la sociedad, es la mejor manera de que todo el pueblo trabajador participe de las grandes decisiones políticas. Por ejemplo, planificar los recursos de la economía. Yo quiero nacionalizar esos recursos. ¿Para qué? Para que un gran consejo de trabajadores de todos los sectores populares delibere ampliamente y decida sobre todos los aspectos y asuntos de la vida política. Esa es mi expectativa de modelo, de esquema de transición al socialismo. (…) El socialismo ‘desde abajo’ que dice Aldo no puede tener otra materialización, más que una organización política de ese tipo. (…) Y entonces en este punto quería polemizar con el compañero Aldo por una contradicción. Si estamos por el socialismo desde abajo, reivindicar como clave la experiencia del bonapartismo de Chávez es una contradicción. Porque no es el socialismo desde abajo lo que hay en Venezuela, y no lo es en un aspecto muy importante, que debería hacer repensar a los compañeros, que es la absoluta falta de solidaridad antiimperialista, cuando dos miembros vinculados a las FARC colombianas son entregados por el gobierno de Venezuela al gobierno de Colombia. La realpolitik no puede justificar de ninguna manera que un elemento de solidaridad antiimperialista elemental sea violado por parte de quien dice ser socialista y antiimperialista. Yo un gobierno burgués entiendo que haga eso, porque es su forma de ser, pero quién dice sostener otros valores tiene esa pequeña contradicción. Lo último que quería decir, compañeros, compañeras, es que yo no pertenezco a una fuerza que ‘habla’ nada más, o que hace denuncias, planteos, etc., sino a una corriente política que en estos años ha construido en experiencias de luchas reales. El Frente de Izquierda, por ejemplo en Neuquén, obtuvo su primera banca de un legislador provincial. Y fue a partir de una gran experiencia de lucha que ha sido la de los compañeros de Zanon, que encabezaron el Frente de Izquierda y que sostuvieron durante la campaña que ellos iban a ganar lo mismo que cobraban en su lugar de trabajo, que van a rotar en la banca un año cada compañero. (…) Entonces el ejemplo de los compañeros de Neuquén me parece muy importante porque con esa experiencia de lucha lograron aglutinar no sólo a las fuerzas del Frente de Izquierda sino en ese caso a los compañeros del Frente Darío Santillán de Neuquén que apoyaron abiertamente al Frente de Izquierda, lo llamaron a votar, por lo menos en el acto que yo estuve, señalando sin ningún sectarismo y muy progresivamente que había una clara opción anticapitalista. Lo cual sería muy importante también plantearlo a nivel nacional porque no hay, insisto, otra opción anticapitalista que el caso del Frente de Izquierda. (…) Entonces hay una tarea, insisto, de organización política de la clase obrera, de sembrado de ideas políticas, que hace a formar los engranajes necesarios para las victorias que vamos a tener si hay procesos revolucionarios. Porque cada militante conciente de su estrategia y de su programa es el que en los momentos claves organiza 10, 100, 1000, 2000, 3000. Sin ese engranaje clave, los grandes levantamientos sociales se disuelven y se contienen. (…) Vivimos en un mundo donde vamos a vivir grandes convulsiones y enfrentamientos sociales. Tener claridad de una perspectiva anticapitalista es lo que tenemos que sembrar, insisto, no sólo desde el discurso, sino desde la práctica cotidiana en la lucha de clases, entre los trabajadores, enfrentando a las burocracias sindicales”.

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Category: Eventos, Frente de Izquierda, Ideas y debates

Comments (1)

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  1. Sebastian dice:

    Muy güeno! 😛

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