Grüner: “Se está poniendo en debate si se está a favor o en contra del capitalismo en la Argentina”

| 21 agosto, 2011 | Comentarios (13)

En la última emisión de Pateando el Tablero Neuquén realizamos una entrevista a Eduardo Grüner, reconocido ensayista y sociólogo, sobre el balance de las elecciones primarias, las perspectivas del FIT, la situación de los intelectuales en la Argentina y la crisis capitalista mundial. Va la desgrabación para compartir con los amigos.

PelT: ¿Que impresión te deja a vos el panorama general de lo que han sido las elecciones primarias?

EG: Me parece que las elecciones han sido muy interesantes, en el sentido de que han contribuido a clarificar mucho la situación. Queda clara ahora la posición dominante de espacio K y la absoluta debacle de la oposición de “más de derecha”, como la llamo yo, y por otro lado la no menor debacle de este espacio de centro izquierda progre, brumoso neblinoso, que intentó representar en algún momento Pino Solanas. Con lo cual lo que ha sucedido es algo que veníamos discutiendo desde mucho antes: que se ha producido un voto mayoritariamente conservador; un voto a favor de que nada se mueva demasiado, en medio de la agudísima crisis internacional del capitalismo, y se ha clarificado esto de que la llamada oposición de derecha además de ser torpe, inútil y estúpida, es completamente innecesaria porque el gobierno esta realizando prolijamente las tareas burguesas que corresponden a esta etapa, y las distintas fracciones del poder económico, de las clases dominantes, han terminado por un poco resignarse y otro poco entusiasmarse con que, con este gobierno se pueden hacer excelentes negocios y no hay por qué en medio de esta crisis mundial intentar demasiadas aventuras. Y por otro lado los sectores populares, por lo menos amplias capas de la clase obrera que esta en blanco y las capas medias urbanas, la pequeña burguesía urbana, están apostando a que esta relativa situación de estabilidad económica, del así llamado crecimiento económico persista por tiempo indeterminado. Yo personalmente creo que esto tiene patas cortas pero por el momento esta es la situación que tenemos. Situación que no es la misma que teníamos antes de las elecciones primarias, porque me parece que la gran novedad es la aparición de esta fuerza del Frente de Izquierda, que es un dato que se trató por todos los medios de anular, ya sabemos con qué trucos, con qué trampitas de la ley electoral. Sin embargo con enorme esfuerzo, con enorme militancia y con gran capacidad de trabajo se logró romper esa trampa e instalarse como una opción verdaderamente diferente a todas las demás fuerzas políticas, e instalarse de una manera que hoy ya se está discutiendo, se está empezando por lo menos a discutir no solamente qué clase de capitalismo queremos, sino si queremos el capitalismo u otra cosa, y este me parece un dato, aún con toda la modestia del caso, un dato muy cualitativo, absolutamente esencial y que cambia todo el panorama político.

PelT: ¿Cómo ves vos la relación que se viene forjando entre la intelectualidad y la izquierda?

EG: La intelectualidad en sus diversos posicionamientos empezó a tomar, después de mucho tiempo de un trabajo individual y solitario, empezó a tomar en el 2008 a partir del conflicto con el campo, una posición pública mucho más visible, allí se formó el grupo Carta Abierta, pero parecía que era solamente esa porción de las opciones políticas argentinas la que había podido agruparse y tener continuidad y presencia pública. En este sentido la conformación del Frente de Izquierda me parece que ha dado un impulso a que se conforme otro sector, otra porción de la intelectualidad que agrupe, con todas las críticas, con todas las reservas que se pueda tener, pero aún así que se agrupe en la defensa de una posición mucho mas nítida, mucho más clara, porque es una posición anticapitalista y eso es lo que hay que remarcar, porque no es una posición que se limita a discutir cierto tipo de poderes puntuales, como la así llamada corporación de los medios hegemónicos o la oligarquía terrateniente en su momento, sino que acá se esta poniendo en debate una cuestión mas de fondo, en definitiva si se esta a favor o en contra del capitalismo en la Argentina. Insisto, en este contexto de crisis mundial muy aguda que ya está provocando todo tipo de reacciones, algunas más claras otras más confusas no sabemos muy bien cómo se va orientar o hacia dónde se va a dirigir todo esto, pero por lo menos se esta produciendo a nivel mundial una serie de reacciones en donde obviamente un país como la Argentina y Latinoamérica no son ajenas, ya estamos viendo lo que sucede en Chile, lo que empezó con los estudiantes en Honduras, hay que estar atentos porque esto sigue.

PelT: ¿Cómo ves este espacio nuevo de la asamblea de intelectuales en apoyo al FIT?

EG: Es un espacio muy interesante, que debo confesar que a mí mismo me sorprendió. En sus inicios, al principio recibí un par de llamadas de compañeros del Frente de Izquierda, que me pidieron simplemente que pusiera una firma en una solicitada, y de pronto me encontré con que había ahí 500 firmas. Como yo dije en una de las asambleas, y esto vale la pena tenerlo en cuenta, Carta Abierta nunca tuvo 500 firmas, eso por supuesto es un dato bruto que hay que ver cómo se desarrolla, pero ya hubo dos asambleas con más de 200 personas cada uno de ellas, 300 la primera 200 la segunda, y creo que la próxima que se realiza el 1º de septiembre va a ser, debería ser mucho más importante, porque viene alentada por este verdadero triunfo que ha conseguido en el contexto de las circunstancias el Frente de izquierda. Yo creo que la sola conformación del Frente dio un gran impulso a este espacio; además este espacio no se ha limitado simplemente a reunirse en asambleas y discutir una cantidad de cuestiones, algunas específicas que hacen al ámbito de la cultura, del trabajo intelectual del trabajo artístico pero sobre todo, en el contexto de las elecciones, cuestiones políticas más generales. Tampoco se ha limitado a hacer esto, sino que muchos de los que allí participan han llevado adelante una tarea, cuya militancia no puede compararse con la militancia mucho más esforzada y sacrificada de la gente de las fábricas, de la gente de los barrios, de la gente de los movimientos territoriales, pero ha aportado su granito de arena escribiendo o haciendo los spots de la campaña del Frente de Izquierda, etcétera; yo creo que ahora la gran tarea que tenemos por delante es la de dar un salto cualitativo, lograr una mayor conexión con los otros espacios de militancia, con las otras clases y sin mella de eso, el llevar adelante una discusión en la verdadera generación de una teoría crítica para pensar cómo sigue esto, el desarrollo tanto del Frente como de la asamblea de intelectuales, mas allá incluso de las elecciones de octubre porque sabemos que ese es un momento que ahora necesariamente va a concentrar todos nuestros esfuerzos, pero la presencia de algo como el Frente de Izquierda en la sociedad y en el sistema político argentino va mas allá de la instancia electoral.

PelT: Escuchándote recién, nos acordábamos de que hace varios años Ellen Meiksins Wood dio una conferencia en la Facultad de Sociales de la UBA, muy interesante, haciendo reflexiones sobre la actualidad de la teoría marxista y al momento de plantear su posición política apoyaba con todo a Lula. Hay otros ejemplos, pero en general durante estas últimas décadas, las posiciones de los intelectuales marxistas fueron bastante moderadas en lo político. Este posicionamiento que se está dando apoyando explícitamente al FIT ¿te parece que es una excepcionalidad argentina o podría estar hablando de procesos que puedan darse en la intelectualidad a un nivel más general?

EG: No diría que es una excepcionalidad argentina, y además no es cuestión de exagerarla. Por ahora, todavía hay una buena cantidad de intelectuales que –aunque cada vez con más contradicciones, me da la impresión– apuestan a los “bordes” del kirchnerismo, por así decir. Los intelectuales somos gente muy rara, somos individuos que provienen generalmente de la pequeña burguesía, que fluctúan mucho en sus posicionamientos políticos, de acuerdo a una cantidad compleja de circunstancias que muchas veces ellos mismos o nosotros mismos no podemos controlar, pero también ellos están sometidos a las transformaciones y a los avatares de lo que sucede a su alrededor; pero sin duda –vos me estás hablando de Ellen Meiksins Wood–, uno puede acordarse de Habermas o de tantos otros que en un momento de la historia de las últimas décadas, de la caída del muro de Berlín, de todo lo que se dijo de la crisis del marxismo, de la aparición de corrientes de pensamiento postmarxista -dicho sea entre paréntesis, era muy graciosa esa denominación, porque era como que no querían abandonar del todo la palabra marxismo, pero al mismo tiempo estar en otra parte o mas allá-, sufrieron la tentación de cierto escepticismo respecto de la posibilidad de una transformación radical de las estructuras imperantes y optaron por una cierta socialdemocratización de sus posiciones políticas. Esto sucedió sobre todo con los intelectuales europeos, pero también sucedió con muchos intelectuales latinoamericanos que pasaron del marxismo a la socialdemocracia, o a los movimientos llamados nacional-populares, se transformaron de revolucionarios en “progresistas”. Todo esto es muy comprensible, pero me parece que las cosas están cambiando vertiginosamente; yo no soy para nada un optimista irresponsable, no soy de los que dicen estamos en una situación pre-revolucionaria. No, hay que ver, hay que estudiar la situación con cuidado, pero indudablemente algo se está moviendo y muchos intelectuales han vuelto sobre sus pasos en el mejor sentido del término, es decir han comprendido que vale la pena –unque las transformaciones de fondo no se produzcan incluso en vida de ellos–, vale la pena apostar a algo que definitivamente pueda ser de verdad una cosa distinta, más allá de las posibilidades más u menos inmediatas o cercanas que haya de esta transformación. Yo creo que esto es sumamente saludable porque lo hacen, o lo hacemos, sin renunciar a nuestras propias ideas, a nuestra propia autonomía crítica. Yo le decía el otro día a un compañero, medio en serio medio en broma: si por algún “milagro” mucho mayor que el que se produjo en las primarias, el Frente de Izquierda ganara las elecciones el 23 de octubre, yo pasaría automáticamente al día siguiente a la oposición (de izquierda, claro), o al menos mantendría mi espíritu crítico con todo aquello que me pareciera mal. Pero el conservar eso no quita que con decisión uno se ponga del lado de lo que definitivamente es lo mejor, es lo único diferente, es lo que puede ofrecer auténticamente una alternativa para el desastre, que es lo que está produciendo el capitalismo al nivel mundial. Como lo decía Rosa Luxemburgo: sabemos que la única opción al capitalismo no es necesariamente sólo el socialismo, si no es el socialismo es la barbarie más absoluta y va a ser todo mucho peor. Entonces, me parece que poco a poco los intelectuales están entendiendo que toda la potencia mayor o menor de su pensamiento crítico debería estar puesta al servicio por lo menos de una apuesta a que no sea la barbarie sino otra cosa.

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Category: Cultura, Frente de Izquierda, Ideas y debates, Política, Teoría marxista

Comments (13)

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  1. Adriana Lowy dice:

    Un genio Gruner, izquierdista y lacaniano, un orgullo y una alegria que sea un intelectual del FIT. lo conozco de cuando yo estudiaba en la escuela freudiana de la argentina.
    de la verdadera izquierda lacaniana (no como ese otro zapallo que se dice el padre de la izquierda lacaniana y es un kirchnerista que hace quedar mal a la izquierda argentina y a Lacan.

  2. Adriana Lowy dice:

    PD (el zapallo se llama Jorge Aleman, autor de un libro llamado Izquierda lacaniana, que se autoproclama izquierdista lacaniano, pero es un kirchnerista que hace quedar mal a la izquierda y a Lacan)

  3. Alejandro dice:

    A juzgar por los resultados de las primarias del 14 de Agosto , el pueblo no ha hecho mas que validar la continuidad de este sistema perverso que es el capitalismo financiero como modo d vida. Esta validación se ve en los resultados. Me parece una discusión bizantina y hasta ridcula , plantear este debate…

  4. leo dan dice:

    Adriana, interesante lo que decís, pero por qué “lacaniano” Gruner?, al menos de todo lo que viene diciendo yo no cazo nada de ese palo…lo podés especificar?

  5. Eduardo Grüner dice:

    Estimado Leo Dan,
    La verdad es que la amiga Adriana no está tan desencaminada. Si bien no puedo considerarme estrictamente un “lacaniano” –pues para ello tendría que ser psicoanalista, y no es el caso-, es cierto que en mi trabajo intelectual la teoría psicoanalítica de Freud y Lacan fue siempre una fuente de inspiración y un “modo de producción de efectos de verdad” (como alguna vez me atreví a decir) que me ayudó muchísimo a pensar, incluso políticamente. Como dice Adriana, fui miembro (el “amigo no-psicoanalista”, por así decir) de la Escuela Freudiana, primero la de Buenos Aires y luego la de la Argentina, originariamente fundada por Oscar Masotta; durante la dictadura hice estudios de teoría psicoanalítica (Freud y Lacan) con Germán García, y en 1982 contribuí a fundar la revista Conjetural , de nítida orientación lacaniana, hoy dirigida por Jorge Jinkis, Luis Gusmán y Sara Glasman, y de la cual sigo siendo un permanente colaborador. Pero mi biografía no importa mucho. Lo que sí me parece un tema bien interesante es el de la (así llamada) “izquierda lacaniana”. Personalmente no me parece que tal cosa pueda existir (hace unos meses fui invitado a hablar sobre el tema en el Centro Descartes, dirigido por Germán; el texto está disponible en la página web del Centro, si a Adriana o a cualquiera le interesa). Por supuesto que un lacaniano puede ser de izquierda –o casi cualquier otra cosa- en términos políticos, así como alguien de izquierda, incluso un marxista, puede ser “lacaniano” (sea o no psicoanalista). Lo que no encuentro es una derivación necesaria de una cosa a la otra, como parece sugerir el sintagma “izquierda lacaniana” –o será por diferencia con una “derecha lacaniana”, que sería ¿qué cosa y quiénes?-. En todo caso, la discusión posible sobre todo esto –sea o no con los “zapallos”, y yo , personalmente, prefiero no hacer nombres- debería estar en la “agenda” (admito que a menudo apretada por otras urgencias) de todo “izquierdista” que se precie, según mi modesta opinión: el marxismo y el psicoanálisis se ocupan, como es obvio, de cuestiones muy diferentes; sin embargo, hay un “modo de producción de efectos de verdad” que sigue una lógica notablemente similar: para empezar, y entre muchas otras cosas, son las dos únicas “disciplinas” de la modernidad para las cuales su teoría es constitutivamente inseparable de su práctica: “teorías de la práctica” tanto como “prácticas de la teoría”, para decirlo a un modo un poco althusseriano. Y por lo tanto en ambos casos sus formas de “interpretación” son inmediatamente intervenciones transformadoras sobre la realidad, y viceversa (Freud podría haber suscripto perfectamente, para su propia práctica, la Tesis XI de Marx). Por supuesto, hay límites para esas asimilaciones: el escepticismo (“pesimismo”, dicen algunos) estructural sobre la “naturaleza humana” a que necesariamente conduce la teoría freudo-lacaniana es un bocado duro de tragar para un marxista. Pero habría que hacer el esfuerzo, no para producir alguna “síntesis” manifiestamente imposible (otro posible significado de la expresión “izquierda lacaniana”), sino para que un siempre potencial –y potenciable- encuentro apunte el dedo hacia ciertas “verdades” que, aunque nunca las alcanzaremos, conviene no negar su existencia. En fin, es para hacerla lunga, como se dice, disculpen que me haya metido, pero casi por casualidad vi estos “posts” y no me pude resistir.

    • Gabo Muzykanski dice:

      Profesor Grûner, en este mundo de conciencias adormecidas, usted es para los más jóvenes como un antídoto mágico contra la “amnesia obligatoria” que nos quieren imponer. le agradezco por permitir aprehender y enseñar a pensar, pero fundamentalmente por su lucidez y compromiso inquebrantable con la verdad.

  6. yuyo dice:

    Me gustaria saber DONDE ?? “se esta poniendo en debate si se esta a favor o en contra del capitalismo en Argentina”…o es un error del titulo, o no esta en el texto o, (como es evidente) no esta ocurriendo en ninguna parte, aparte de los circulos de la izquierda y su de influencia mas cercana. El resultado electoral del Fit es loable, pero es solo eso : votos. Por otra parte la cooptacion del “nuevo peronismo K ” a gran parte de la vieja izquierda y algo de la nueva no se ha quebrado aun. De la clase trabajadora no se ve, no se escucha, no se puede decir mucho por el momento.
    La realidad es que los K con sus repartos, la devaluacion del 2001/2 y los precios internacionales de las commodities rescataron dos cosas: el sistema capitalista Argentino y al…. peronismo!!! que es parte de lo mismo.
    Claro que ahora y no ayer, “soplan otros vientos de crisis y guerra” por el mundo. Cambio de epoca en puerta y como tal, veremos como se escribe en el mapa social y politico de Argentina.

  7. Hernán Díaz dice:

    ¿Dónde se está poniendo en debate si el capitalismo sigue o no sigue? Yo creo que la misma crisis económica mundial ha devuelto a la arena periodística los límites de un régimen que tiende a caer. Hace quince años no se hablaba ni de imperialismo, ni de capitalismo, ni de Marx. Hoy esos tres términos volvieron a estar presentes en el “discurso” periodístico, y eso refleja un estado de ánimo en un buen sector de la opinión pública mundial. Los indignados españoles, después de arduos debates, decidieron que su consigna es: “No es la crisis, es el sistema”, o sea que esto que padecen no es un suceso excepcional, es el producto de un sistema (¿capitalista?) que lleva a la expropiación de la gente. Lo que dijo Grüner es que los votos del FIT demuestran que mucha más gente que “la izquierda y su influencia más cercana” se está replanteando la posibilidad de pensar en otro sistema que no sea éste, y Grüner mismo remarca que lo dice en el marco humilde de estos votos, que no son sólo votos. Nadie dice “ya tenemos un 2,5% de gente dispuesta a marchar hacia el socialismo” ni nada por el estilo: hoy la conciencia de la caída del capitalismo se expresa en esta votación, de esta manera específica y puntual. No la maximicemos, pero tampoco pensemos que son “sólo votos” democráticos.

  8. Bernardo dice:

    Eduardo, podrias postear el link de tu texto sobre lo que opinas con respecto a “la izquierda lacaniana”.

  9. Bernardo dice:

    Eduardo, pasa que me meti a la pag del centro Descartes y no lo encuentro a tu texto y estoy muy interesado en leerlo. Desde ya aclaro que me a mi tb me ha ayudado a pensar con más profundidad la obra de Lacan y como con vos concuerdo que no hay una exigencia de posicion politica al ser lacaniano pero lo que si se esta conformando de hecho es una derecha lacaniana, no por el discurso de lacan sino porque la ideología esta operando ahí mismo en los libros como el de Jorge Aleman, en los cursos, en las maestrias, debido a que bueno los psicoanalistas como ya sabemos tb operan en la realidad social y no siempre actuan como psicoanalistas por supuesto (ni en sus cursos solo se habla de psicoanalisis sino que se habla de lo social tb). ¿No es sorprendente que la mayoría de los psicoanalistas sean k? Igual no tengo las estadisticas obvio, pero creo que es una tendencia.

  10. Bernardo dice:

    Un hecho particularmente ridiculo que me sucedio es que una profesora de una maestria me dijo que Marx elaboro una teoría que aspiraba a la “completud” y que habría q enfatizar como hizo Freud en el “malestar en la cultura”, el desencuentro estructural entre la pulsión y la cultura, con lo cual dejo “bien en claro” la importancia del marxismo en el psicoanalisis delante de muchos alumnos. ¿Qué diria un Lacan que segun tengo entendido se sirvio mucho de la obra de Marx en su teoría (plus de goce, Marx invento el sintoma, etc)? ¿Como combatir estas posiciones que estan sedimentadas?

  11. Belén dice:

    Un groso Gruner, yo voté al frente de izquierda gracias a él.
    Lo que me sorprende es que una persona que sabe tanto pueda llegar a tomar partido por algo, Debe ser complicado.

    • hernan dice:

      Belen, justamente porque sabe tanto puede tomar partido por lo ùnico que vale la pena tomar partido en un àmbito polìtico y publico, como es la necesidad de salvar a la humanidad de la barbarie capitalista y permitir que las generaciones futuras puedan vivir algunos miles de años mas sobre la tierra sin guerras, hambre, opresion y toda la mierda de este sistema economico-social

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